Iones buenos para la salud: los negativos.

En 1910, Albert Einstein dijo que las propiedades curativas del aire de la montaña de Davos eran debidas a la electricidad del aire. Poco después Harbicht construyó el primer ionizador.

Ionización del aire

Según el tipo de iones que predominen en la atmósfera podemos sentir bienestar o malestar.

El aire contiene:

1.- Moléculas de nitrógeno, oxígeno, vapor de agua, dióxido de carbono, etc. Estas moléculas pueden dar lugar a iones. Los iones positivos y negativos existen normalmente en el aire que respiramos y en una atmósfera equilibrada, es decir, sana, están en una proporción de uno a cuatro respectivamente. Se producen espontáneamente en la naturaleza por diferentes razones: radiaciones cósmicas, por saltos de agua, por fenómenos meteorológicos (tormentas, rayos, vientos, etc.), por radiaciones de la tierra y por otras muchas causas. Es una electricidad presente en la atmósfera de la tierra y necesaria para la vida ya que, según numerosas experimentaciones hechas con animales y plantas en atmósfera sin electricidad estática, los animales mueren al poco tiempo y las plantas no crecen.

2.- "Iones grandes" o pesados, que no son más que aglomeraciones eléctricas alrededor de granos de polvo o smog, a los que también se les llama lentos por su escasa movilidad.

3.- Polvo atmosférico que se compone generalmente de un tercio de materias orgánicas y dos tercios de materias inorgánicas. Las orgánicas se originan de los desechos de los tejidos y restos vegetales y de alimentos y las inorgánicas están formadas por hierro, carbón, sílice, sustancias terrosas provenientes del desgaste de las calles, etc.

Los iones influyen notablemente en nuestros procesos biológicos y psíquicos. La ionización del aire es fundamental en la creación y mantenimiento de la vida en la Tierra y existen factores que alteran drásticamente la proporción de iones de uno y otro signo.

La ionización positiva del aire es perjudicial para el ser humano, los animales y las plantas. A todas las personas, en mayor o menor grado, nos afecta este desequilibrio ya que puede provocarnos cansancio, dolor de cabeza, tendencia a la depresión, irritabilidad, insomnio.... El exceso de iones positivos se da normalmente en las ciudades debido a que la contaminación atmosférica destruye los iones negativos, pero en el campo y en las montañas abundan los negativos.

Los iones positivos se forman por la acción de los rayos ultravioleta del sol, y por los rayos cósmicos. También se suelen producir por fricción de masas de aire entre sí, siendo el fenómeno especialmente notable en las horas anteriores a una tormenta. Los días húmedos o polvorientos hay exceso de iones positivos porque los iones negativos desaparecen al adherirse al polvo y al agua. Existen fuentes artificiales que también los producen como: la contaminación atmosférica, el aire acondicionado, las pantallas de TV (un televisor puede llegar a producir un campo de 20.000 voltios), las pantallas de ordenadores, las fibras sintéticas... En las casas hay además aparatos eléctricos que producen campos estáticos que generan iones positivos.
Algunos vientos, que proceden normalmente de zonas cálidas y secas, transportan gran cantidad de iones positivos y originan desarreglos en la composición iónica de la atmósfera de las zonas por donde soplan. Un viento muy positivo es el Foehn, viento seco del sur de Suiza que sopla en los Alpes al comienzo de la primavera y del otoño. Según las estadísticas de la policía cuando sopla el Foehn, aumentan los casos de suicidios, asesinatos y accidentes de tráfico en más del 50%. Otros vientos cálidos son: el Siroco de Italia, el Mistral al sur de Francia, el Santa Ana en California, el Chinook al oeste de EEUU y Canadá, el Zonda en Argentina, el Sharav en Israel y Medio Oriente....

La ionización negativa del aire, por el contrario, produce relajación y aumenta el rendimiento corporal y psíquico. Pero el efecto más importante es la reducción del stress debido a que los iones negativos reducen una hormona, la Serotonina, llamada por los médicos "la hormona del stress".

Los iones negativos se forman por las descargas eléctricas de los rayos, por la función clorofílica de las plantas y por la emisión de la radiactividad natural de la tierra. Por eso las zonas montañosas son lugares de especial ionización negativa, porque los estratos rocosos son más radiactivos que la corteza común. Una importantísima fuente de ionización negativa es el agua en movimiento (duchas, fuentes, saltos, cascadas, la orilla del mar) porque cuando el agua choca y la gota se divide, la parte más volátil del agua, que es la que se respira, queda cargada negativamente (Efecto Lenard). ¿Será por este efecto que en casi todas las plazas del mundo suele haber fuentes de agua desde tiempos inmemoriales?

Actualmente se puede conseguir artificialmente un flujo constante de iones negativos ("Efecto Corona" o "Efecto de las Puntas") utilizando aparatos ionizadores.

¿Habías oído o leído alguna vez que el tipo de iones presentes en el aire influye en tu salud?

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