Efecto de las puntas

Cuando los conductores metálicos terminan en punta se acumula mucha carga en ellas, la densidad de carga es muy alta y en las proximidades se crea un intenso campo que ioniza el aire.

 

Este efecto fue descubierto por el norteamericano Franklin y en él se basa su invento del pararrayos publicado en 1753 en su famoso “Almanaque del pobre Richard”.

Los pararrayos iniciales consistían en una varilla de unos dos metros de largo colocada en la parte alta de los edificios y unida eléctricamente a tierra por medio de un cable conductor. En la punta del pararrayos se ioniza el aire y por esa parte del aire, que conduce mejor que el resto, se desplaza el rayo. Si se produce una descarga la chispa es conducida a tierra a lo largo del cable.

Parece ser que Franklin lanzó una cometa de seda, con una punta metálica en la parte más alta, unida a un cordel también de seda. Del cordel colgaba una llave. Para conocer el relato de su experiencia pulsa aquí.

No es muy conveniente repetir la experiencia de Franklin por el peligro de ser alcanzados por el rayo.

Las puntas cargadas positivamente producen viento eléctrico positivo.

Las puntas cargadas negativamente producen viento eléctrico negativo. Pulsa aquí para ver una animación.