Utilizamos dos bobinas colocadas como en un transformador para obtener muchas y continuas chispas

1.- Realizamos el montaje que se muestra para ver como se induce corriente en el circuito de la bobina secundaria al variar la intensidad de corriente en la primaria. Las dos bobinas (primaria y secundaria) están insertadas en un núcleo de hierro y próximas, pero no en contacto. La primaria se conecta a la corriente alterna (c.a) de la red, la cual varía con el tiempo y por lo tanto genera un flujo variable dentro de ella que también barre la bobina secundaria próxima, creando una corriente eléctrica en ella. Se cumple el principio de Faraday.

 

Si circula una corriente variable en la primera bobina logramos una corriente inducida en la segunda.

La potencia en el circuito primario es igual a la del circuito secundario

 

La relación entre el número de espiras de la bobina primaria y de la secundaria establece la relación de los voltajes de ambas. Una relación grande entre el número de espiras del secundario al primario produce un gran voltaje en el secundario.

Un voltaje pequeño en una bobina primaria con pocas espiras produce un voltaje grande en la bobina próxima a ella que tiene muchas espiras. Nosotros utilizamos una de 450 espiras y otra de 12.000 espiras.

¡Cuidado! Por la bobina del primario pasa una intensidad alta y se recalienta mucho. Casi está en cortocircuito. Debemos introducir un elemento resistente para que pase menos intensidad.

Obtenemos un voltaje grande que puede ser suficiente para hacer saltar una chispa. Ponemos dos electrodos de grafito casi tocándose y cuando se establece el arco los separamos un poco. El arco voltaico tiene una luz cegadora.

 

 

En los primeros cinematógrafos usaban como iluminación arcos voltaicos semejantes que producían frecuentemente incendios en la película plástica que pasaba frente a él. Los operadores tenían que estar muy atentos. Así, entre cortes e incendios, pasaba la proyección de las primeras películas en unas salas repletas del humo de "saludables" cigarrillos.

 


2.- En lugar de electrodos de grafito empleamos unos "cuernos" metálicos entre los que salta la chispa. A veces es necesario calentar el aire entre ellos con un mechero para que se ionice y salgan mejor las chispas.

 


3.- También obtuvimos chispas en un carrete de Ruhmkorff.

 

La corriente continua al interrumpirse bruscamente en el circuito primario induce una rápida variación de flujo en el circuito secundario (que tiene muchas espiras) y si están conectados los extremos de éste a unas bolas terminales, salta una chispa entre ellas.

Al cerrarse el interruptor pasa corriente y el núcleo del primario concentra el campo magnético generado en el interior de esa bobina y atrae al fleje.

El fleje se separa de la punta de la flecha al ser atraído y el circuito se abre y se interrumpe la corriente bruscamente.

Esa variación brusca del flujo genera una gran diferencia de potencial en el secundario que hace saltar una chispa en los terminales opuestos de ese circuito.

En el primario se origina también una f.e.m autoinducida. Debe ponerse un condensador para evitar que salte una chispa que dañe la unión fleje-punta de flecha.

Nota: En este caso es una corriente continua la que al interrumpirse bruscamente produce un alto voltaje.

Hertz efectuó la primera emisión de ondas de radio (hertzianas) con un aparato igual a éste produciendo descargas electromagnéticas que viajaron hasta la .... habitación de al lado.

Las chispas que saltan en las bujías de los coches las produce el voltaje generado en la bobina del coche (que es un carrete de Ruhmkorff).

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