Deslumbramiento

Un espejo expuesto al Sol recibe la luz sobre toda su superficie.

La superficie refleja toda la luz (o casi toda) en forma de un haz del tamaño de esa superficie .

Si queremos deslumbrar a una persona con un espejo, la persona y el Sol deben estar frente a nosotros.

Tenemos que girar el espejo hasta conseguir que la normal del espejo (la perpendicular a su superficie) quede en el mismo plano que la recta que va desde el espejo hasta los ojos de la persona y la recta que llega a ellos desde el Sol.

El haz de luz que llega a la cara de la persona es el que viene del Sol, siguiendo la dirección de esas rectas. Los dos haces forman el mismo ángulo con la normal. ¿Recuerdas las leyes de la reflexión?.

La sección del haz es igual a la de la superficie del espejo.

Colocándote frente al Sol con un espejo puedes reflejar la luz a todos los puntos situados delante de ti (180º en todas las direcciones) solamente girando el espejo.

Prueba a proyectar un haz contra una pared y comprueba que el tamaño del haz depende de la superficie del espejo. ¿Tiene el haz luminoso el mismo tamaño sobre todas las zonas de una pared que no sea perpendicular a el?